¿Podemos empezar a hablar ya de la industria? ¿Podemos hablar sobre el futuro del sector aeronáutico español? Con la situación actual a la que se enfrentan la mayoría de los proveedores para afrontar la cadencia anterior al COVID-19, la situación se me antoja complicada para muchos actores, sean Tier 1,2, 3 … Los principales problemas a los que tienen que hacer frente están relacionados con la repatriación de carga, la concentración de proveedores, las tesorerías raquíticas y el acopio de materia prima.

Con estos problemas sobre la mesa, el futuro del sector aeronáutico español no parece muy positivo. Pero todavía hay más retos a los que hacer frente, especialmente este año tan complicado. Como consecuencia de los ERTES, ERES o despidos, las empresas de servicios no van a poder volver al modelo Body shopping. Este era el modelo con el han trabajado durante al menos los últimos 10 años. Además, no está previsto modificar la estrategia o el modelo ni a largo ni medio plazo

Situación del mercado aeronáutico español tras el COVID-19

Ya tenemos claro que el futuro de la industria aeronáutica española es incierto. El panorama que se dibuja en el horizonte no presagia un cambio positivo.

La situación financiera de las Pymes y de las grandes empresas del sector aeronáutico es catastrófica desde un punto de vista económico. La mayor parte de las compañías tienen deudas a corto plazo de decenas de millones. Difícilmente podrán pagar los pedidos de los diferentes OEM.

Además, los pedidos en el sector aeronático español se han reducido como consecuencia de la situación generada por la pandemia provocada por el COVID-19. Solo se han aprobado el 10% de los ICOS y se han asignado 1.000 millones de euros, de los 2.000 millones, existentes a solo una empresa. De esa forma, es difícil que se pueda “regar” el tejido aeronáutico altamente perjudicado por la crisis del coronavirus.

Unificación de criterios

Para esclarecer el futuro del sector aeronáutico español y de la industria, ahora, más que nunca, debería haber una concentración de criterios y unificación de mensajes y se debe poner en marcha un plan estratégico. Todos deben remar en la misma dirección. En esta puesta en común se tienen que involucrar también los fondos. Además, se deberían estructurar medidas en todo el sector aeronáutico español, independientemente de la comunidad autónoma: Galicia, Andalucía, Madrid, País Vasco, Castilla León o Castilla la Mancha.

Las asociaciones existentes, como TEDAE, HEGAN, CONSORCIO AERONÁUTICO GALLEGO, ANDALUCIA AEROSPACE, CEOE, CEA, FEDEME; las administraciones autonómicas y los representantes sindicales de UGT, CCOO, CGT, SINDICATOS DE MANDOS -y seguro que me dejo alguna en el tintero- tienen la obligación de unificar criterios en España para que este sector, que nos ha criado a muchos de nosotros, no desaparezca. La forma de afrontar los problemas es muy distinta en el resto de países europeos. Los gobiernos de Francia o Alemania apoyan sin paliativos a la industria aeronáutica, y lo mismo ocurre con la política que lleva a cabo EEUU, sin embargo, en España el apoyo es apenas inexistente.

Estados Unidos y Francia, modelos a seguir

Ante la incertidumbre del futuro del sector aeronáutico español y de la industria, todos nosotros tenemos que realizar un esfuerzo titánico y van a ser necesarios, sin duda, miles de millones de euros de fondos para salir de esta crisis. España podría seguir los modelos de Estados Unidos y Francia. El Gobierno americano ha inyectado 60.000 millones al sector y Gobierno francés apoya a su compañía de bandera para que no se cancele ni un solo pedido en firme de cualquiera de sus modelos.

Resumiendo, en mi humilde opinión es hora de dejar de hablar de caracoles y cañitas y, por el bien de todos, empezar a poner el foco en la industria y el sector aeronáutico español.